4.EL MAGÜIREÑO: La mirada del Pacífico desde el Pacífico
No todo en el cine son premios. Es común encontrar el reconocimiento y la fama de las producciones audiovisuales premiadas. El premio, forma perversa y política imperial para generar recursos a las producciones audiovisuales, siempre será discriminatorio porque frente a las bien pocas producciones premiadas hay muchísimos trabajos y productos audiovisuales de gran valor que no son publicitados, ni reconocidos socialmente a pesar de su importancia para territorios y regiones, como puede apreciarse en investigaciones como la ya citada “Comunidades en video” (Gómez, Rocío y otros 2020).
Esto nos lleva a reflexionar sobre el significado del cine hoy, cuando la digitalización y sus herramientas son indispensables para su producción. La vieja discusión sobre lo que es cine y lo que no lo es, primero comenzó con el soporte celuloide versus electrónica y digitalización y que desde el punto de vista de la forma y el contenido pasó de ser registro documental a obra de arte y otra vez a documental. Todo el proceso de digitalización llevó a demostrar que el cine puede ser hecho en soportes digitales no reconocidos a finales de la década de los 80 del siglo XX, y también este desarrollo tecnológico ha llevado a considerar que no solo son cine y televisión (que ahora son hermanos y la televisión dejó de ser la prima arrimada), las obras de arte con excelente fotografía, montaje y uso creativo del modo de expresión cinematográfico, efectos, formas de narrar, encuadres, planos, etc. No, también pueden considerarse cine y televisión todas aquellas “expresiones audiovisuales comunitarias” explicadas en la sección 2 “Expresión audiovisual comunitaria”, que han sacado al cine de su exclusividad artística de encomiables directores, actores, fotógrafos, montajistas, guionistas a la producción con fines menos estéticos y muy sociales, dirigidos a hacer conocer comunidades y sus problemáticas, lo mismo que sus manifestaciones culturales, sus herencias ancestrales para un autorreconocimiento y conocimiento para los demás, para el otro.
Inicialmente planteé en este trabajo establecer un Modelo de análisis de las producciones audiovisuales festivas de la cultura pacífica; una vez iniciado el proceso de análisis y puesta en práctica la metodología de investigación y selección, encontré en las producciones de el Maguireño la “obra expresiva audiovisual comunitaria” de “Bogando Producciones” fundación dirigida por el realizador Omar Quiñones, una mina inagotable para el análisis y confirmación de las premisas que esbocé para esta investigación.